martes, 3 de abril de 2012

LO QUE NO SE DICE SOBRE GRECIA.



3 abril 2012 | Categorías: Unión Europea | |
Vicenç Navarro – Consejo Científico de ATTAC España
Parece que, por fin, los dirigentes de la Eurozona (junto con el Fondo Monetario Internacional) han acordado un préstamo de 130.000 millones de euros al gobierno de Grecia para que ésta pueda pagar sus deudas. Es, pues, una transferencia de fondos a la banca europea, propietaria de la deuda pública griega, y muy en especial a la banca alemana, francesa y griega. A cambio, Grecia se convierte en una colonia de Alemania, pues cualquier decisión presupuestaria del gobierno griego tiene que sea aprobada básicamente por el gobierno alemán Merkel. Las medidas impuestas por Alemania beneficiarán a la banca europea, incluyendo la banca y la gran patronal griega. La clase trabajadora perderá, según tales condiciones, gran número de los derechos, con enormes recortes en los servicios públicos del Estado del Bienestar, como sanidad y educación. En realidad, el dominio del establishment financiero y económico griego sobre el Estado griego durante, no sólo su periodo dictatorial, sino también su periodo democrático, es responsable del enorme retraso del Estado del Bienestar en Grecia. El fraude fiscal es enorme, como lo atestigua que el 94% de los griegos declaran ingresos inferiores a 30.000 euros al año. Según las cifras del fisco, Grecia apenas tiene ricos o súper ricos.
Dentro del establishment griego hay uno que está muy privilegiado por el Estado griego y que no ha sido afectado por las medidas de austeridad impuestas por Alemania. Es el complejo militar industrial. Grecia es el país europeo que proporcionalmente se gasta más en el sector militar. En realidad, es uno de los cinco países del mundo que importa más armas. Y la mayoría de estas armas se las venden a Grecia los siguientes países: Alemania, Francia y EEUU. Casi mil tanques Leopard fueron comprados en 2009 (ya en plena época de crisis) de su productor en Alemania. Y en 2010 también compró a Alemania 223 howitzers y un submarino al coste de 403 millones de euros. En realidad, Grecia se gasta más del doble del promedio que se gastan en armas los países de la OTAN. Parte de la deuda pública del Estado griego se originó precisamente con la compra de este equipamiento militar.
La supuesta ayuda de la Eurozona liderada por el binomio Sarkozy-Merkel, es precisamente una ayuda de los bancos alemanes y franceses, que prestaron dinero al Estado griego para que éste pudiera comprar armas y enriquecer el estamento militar más grande (proporcionalmente) de la UE-15. Para darse una idea del tamaño de este sector, basta conocer que Grecia tiene un ejército de 156.000 personas para ofrecer, en teoría, seguridad y defensa a once millones de ciudadanos. El Ejército alemán tiene 250.000 personas para una población aproximada de 82 millones de ciudadanos.
Pues bien, este sector es de los que menos recortes recibe en las políticas de recortes. Hasta hoy, y según las propuestas del binomio Merkel-Sarkozy, los servicios públicos del Estado del Bienestar, sanidad y educación, recibieron recortes muy sustanciales. No así sus fuerzas armadas. ¿Por qué un sector militar tan extenso? A primera vista podría creerse que, puesto que Grecia es el país del mundo con mayor marina mercante, una posible explicación sería para guardar tal marina, en tiempos de piratería, como los actuales. Pero la dimensión náutica de tales fuerzas armadas está poco desarrollada. ¿A qué se debe, pues, un gasto tan notable? Entonces, la opción restante es el “peligro de Turquía”. Pero parece que pocos esfuerzos se han hecho para diluir las tensiones con Turquía. Todos los indicadores parecerían indicar que los problemas con Turquía podrían resolverse por vía diplomática. Pero ello no ocurre. Y la causa es que no se desea que se resuelvan. La industria armamentista, el Ejército y la banca alemana y francesa, no desean que las tensiones desaparezcan. Y de ahí la situación escandalosa (no hay otra manera de definirla) actual. El gobierno alemán está imponiendo unas medidas de austeridad brutales a las clases populares griegas a fin de que el Estado griego pueda pagar a los bancos alemanes los préstamos de dinero que el gobierno de Grecia tuvo que pedir para poder comprar sus juguetes militares. Así de claro.
www.vnavarro.org

ESPECULACIÓN CON LA FACTURA DE LA LUZ.

Juan Torres López
Catedrático de Economía Aplicada de la Universidad de Sevilla
Una de las características más importantes de nuestra economía, y de la que no se suele hablar, es la gran influencia y poder político que los grandes grupos financieros y empresariales tienen sobre las instituciones. No es que eso sea algo propio solamente de nuestro país, pero sí es verdad que aquí está muy agudizado porque esos grupos se formaron en la dictadura y eso les dotó de una fuerza y de unos privilegios especialmente considerables.
Esos grupos extienden sus redes en toda la economía española pero tienen su asiento principal en los grandes sectores estratégicos, en la banca, la energía, las telecomunicaciones o los medios de comunicación, entre otros, tejiendo así una compleja red de intereses que les permite controlar mucho más de lo que a simple vista parece y que penetra en las propias administraciones públicas e incluso en las más altas magistraturas e instituciones del Estado.
El caso del sector eléctrico es paradigmático y ahora se vuelve a poner de evidencia cuando el gobierno de Rajoy vuelve a subir el recibo de la luz.
En la anterior etapa de gobierno de Aznar se reconoció un llamado “déficit de tarifa” que ha ido creciendo año tras año y que está proporcionando a las compañías eléctricas grandes beneficios a costa de los consumidores de luz.
A la opinión pública se le está diciendo desde entonces que las eléctricas tienen unos costes muy elevados y que la tarifa que pagamos es insuficiente para compensarlos porque los gobiernos la mantienen demasiado baja por razones de interés social. Pero a la sociedad no se le informa que desde que Aznar (más tarde asesor externo de Endesa) lo reconoció, ese déficit está trucado. No es la diferencia entre la tarifa y los costes reales que soportan las empresas sino con los muy sobrevalorados que se inventan y que los sucesivos gobiernos (y los jueces que resuelven  las demandas de las eléctricas) aceptan sin problema.
Para lograr ese efecto las compañías recurren a diferentes procedimientos: asignar a la electricidad mucho más barata que producen centrales ya amortizadas los costes de otras más caras, aplicar el de la franja horaria de mayor precio, o registrar costes de inversiones realizadas o de otros gastos muy por encima de los realmente soportados.
Esa constante sobrevaloración es lo que permite hablar de déficit pero se trata, como acabo de señalar, de un déficit ficticio. Y que, además, no es la única circunstancia que vienen permitiendo a las compañías eléctricas obtener enormes beneficios en España, casi 29.000 millones de euros desde 2005.
Además de ello, facturan a los consumidores por tener derecho a conectar la potencia contratada (lo que no están en condiciones de asegurar porque la red es deficiente en muchos puntos) o los llamados costes de transición a la competencia, un invento de las propias compañías que les ha supuesto mas de 9.000 millones de ingresos extras, además de inflar el precio del alquiler de los nuevos equipos de medida, entre otros.
Y mientras las empresas eléctricas obtienen beneficios extraordinarios mediante estos procedimientos espurios, los consumidores de luz españoles hemos de pagar un recibo que es el tercero más caro de Europa, solo superado por el de Chipre y Malta.
Durante años, los gobiernos se vienen limitando a aceptar las condiciones que les ponen las grandes compañías eléctricas, en cuyas asesorías o consejos de administración entran y salen los mismos que antes o luego han de tomar decisiones sobre las tarifas y las condiciones de su negocio, como el mencionado Aznar, de Guindos, Elena Salgado o Felipe González, entre otros, en un vaivén vergonzoso e inmoral al que nadie pone coto.
Si en España hubiese una verdadera democracia las televisiones estarían explicando a la gente por qué suben tanto sus recibos de la luz y quién y por qué se lucra con ello. Y los gobiernos, en lugar de rendirle pleitesía, habrían disuelto ya el oligopolio eléctrico, nacionalizado las empresas y evitado el engaño. En lugar de eso, Rajoy vuelve a subir la luz y encima su gobierno afirma que está reduciendo los costes del sistema, como si hubiera tomado alguna medida encaminada a evitar su sobrevaloración artificial

Manifiesto de 55 catedráticos de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social

3 abril 2012 | Categorías: Trabajo | |
Los abajo firmantes, catedráticas y catedráticos de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, consideramos un deber cívico hacer pública nuestra opinión de expertos sobre la reciente reforma laboral aprobada por el Gobierno del PP, la cual introduce un cambio radical en el modelo constitucional de relaciones laborales, basado en dos pilares esenciales: un delicado equilibrio entre poderes empresariales y derechos sociales y un estímulo a las expresiones de diálogo social, articuladas de manera señalada a través de la negociación colectiva
La norma de urgencia ha procedido a convulsionar la práctica totalidad de los elementos esenciales de ese modelo constitucional. Por lo pronto, ha desplazado el centro de gravedad normativo de las relaciones laborales desde el trabajo a la producción y al empleo, desde el trabajador y sus condiciones de trabajo a su “empleabilidad”, mercantilizando sin miramiento alguno el trabajo y descontextualizando el marco en el que, desde sus orígenes y sin solución de continuidad, ha venido aplicándose, y ha de seguir haciéndolo, la norma laboral. Este texto legislativo, en segundo lugar, implanta un verdadero sistema de excepción en las relaciones laborales, otorgando poderes exorbitantes al empresario a la vez que destruye las bases fundamentales del poder contractual colectivo autónomo en la regulación de las condiciones de trabajo. La constante reducción de los derechos de los trabajadores se acompaña de una progresiva afirmación de la unilateralidad empresarial sin control ni contrapeso. En suma, la flexibilidad unilateral conferida al empresario, además de despreciar las reglas consensuadas por los propios interlocutores sociales apenas dos semanas antes, aleja nuestro sistema jurídico del modelo social europeo, aproximándolo a antañones modelos autoritarios, de manera oportunista recuperados ahora en nombre de la libertad de empresa. En tercer lugar, la negociación colectiva deja de entenderse como un instrumento de corrección de las desigualdades contractuales, habiendo sido objeto, ella misma, de una flexibilización que altera su posición en el sistema de fuentes. La prioridad aplicativa concedida sin restricción alguna a los convenios de empresa y la supresión del régimen hasta ahora vigente de ultraactividad, además de poder generar un no deseable incremento de la conflictividad social, concibe al convenio colectivo como un simple utensilio al servicio de los intereses subjetivos empresariales, sustituible o modificable a su sola voluntad. La inaplicación de todas las condiciones de trabajo, incluso las salariales, del convenio sectorial expresa una concepción legal decididamente contraria al sistema vigente de negociación colectiva y a su estructura autónoma. En un contexto semejante, en fin, la garantía constitucional de la fuerza vinculante del convenio colectivo queda por completo desarbolada.
La regulación del despido, que se presenta de manera rutinaria como una forma de crear empleo, obedece realmente a un diseño destinado a otorgar fáciles y baratos mecanismos de liquidación y ajuste de plantillas, tanto en el sector privado como en el sector público. Y de hacerlo, adicionalmente, al margen de todo control. Desde luego, del sindical; pero también del administrativo e, incluso, del judicial. Como confiesa sin disimulo alguno el preámbulo de la norma, el propósito de la reforma es impedir el juicio de adecuación – con un evidente tono despectivo, el legislador excepcional lo denomina “juicio de oportunidad”- de los jueces sobre los despidos decididos por el empresario a partir de una definición justificativa que se mueve entre los dos extremos a descartar por cualquier legislador socialmente sensible: la mayor discrecionalidad y la más concreta identificación. La nueva regulación del despido no tiene más finalidad que reducir los costes del despido ilegal o improcedente, rebajando las indemnizaciones y suprimiendo los salarios de tramitación. Además de todo ello, y apartándose de manera grosera de los propósitos confesados de lucha contra la dualidad de nuestro mercado de trabajo, la reforma ahonda la precariedad mediante dos criticables medidas: la implantación de un contrato especial (de “apoyo de emprendedores”), cuya característica más llamativa reside en la posibilidad de despido libre durante un año de duración, y el encadenamiento de contratos de formación para los jóvenes, que pueden estar formándose hasta los 32 años en una misma empresa para el ejercicio de los más dispares e inconexos oficios.
Pero más allá de la crítica a sus contenidos concretos, queremos llamar la atención sobre el cambio de modelo que el RDL 3/2012 induce. Es éste un modelo opuesto al que conforma nuestra Constitución, el de la democracia social en una economía de mercado, que arbitra un equilibrio complejo entre el pluralismo social y la intervención normativa de tutela de los derechos laborales, y que sitúa en el centro de la regulación de las relaciones laborales a la negociación colectiva dotada de fuerza vinculante. En el diseño constitucional, la empresa es un territorio en el que el poder privado del empresario resulta racionalizado en su ejercicio mediante el reconocimiento de derechos de participación a los trabajadores. Este modelo nada tiene que ver ni con la concepción de la empresa como un ámbito de exclusiva gestión por el empresario ni con la noción del empresario como “el señor de su casa”.
Y es que las exigencias de equilibrio presupuestario que impone la Unión Europea ni exigían ni exigen en modo alguno una reforma de las relaciones laborales como la adoptada, contraria al Estado social y democrático de Derecho, potenciadora del poder normativo unilateral del empleador y hostil a la acción colectiva de los sindicatos. Por lo demás, y no es lo de menos, la reforma laboral presenta numerosos puntos que contradicen directamente derechos y principios constitucionalmente reconocidos y desarrollados por una extensa jurisprudencia del Tribunal Constitucional, tanto en lo que se refiere al derecho al trabajo como al derecho de libertad sindical. Y además es en una gran parte contraria a los compromisos internacionales asumidos por España, tanto respecto a la Carta de Derechos Fundamentales europea como a los Convenios de la OIT sobre libertad sindical, fomento de negociación colectiva y terminación de la relación de trabajo.
Firmantes
- Alemán Páez, Francisco (UCórdoba)
- Alfonso Mellado, Carlos Luis (UValencia)
- Álvarez de la Rosa, Manuel (ULa Laguna)
- Aparicio Tovar, Joaquín (UCastilla-LaMancha)
- Ballester Pastor, Maria Amparo (UValencia)
- Baylos Grau, Antonio (UCastilla La Mancha)
- Cabeza Pereiro, Jaime (UVigo)
- Camas Roda, Ferrán (UGirona)
- Camps Ruiz, Luis (UValencia)
- Castiñeira Fernández, Jaime (USevilla)
- Correa Carrasco, Manuel (UCarlos III de Madrid)
- Cruz Villalón, Jesús (USevilla)
- Domínguez Fernández, Juan José (ULeon)
- Escudero Rodríguez, Ricardo (UAlcalá de Henares)
- Fernández López, María Fernanda (USevilla)
- Ferrando García, Francisca (UMurcia)
- Garate Castro, Javier (USantiago de Compostela)
- Galiana Moreno, Jesús (UMurcia)
- García Becedas, Gabriel (UAutónoma de Madrid)
- García Ninet, José Ignacio (U de Barcelona)
- Garrido Pérez, Eva (UCádiz)
- González Posada, Elías (UValladolid)
- Goñi Sein, Jose Luis (U Pública Navarra)
- Gorelli Hernández, Juan (UHuelva)
- López Gandía, Juan (UPolitécnica de Valencia)
- López López, Julia (UPompeu Fabra de Barcelona)
- Luján Alcaraz, José (UMurcia)
- Martínez Abascal, Vicente Antonio (URoviraVirgili deTarragona)
- Martínez Barroso, María de los Reyes (ULeón)
- Mella Méndez, Lourdes (USantiago de Compostela)
- Molero Marañón, María Luisa (UReyJuanCarlos de Madrid)
- Molina Navarrete, Cristóbal (UJaén)
- Monereo Pérez, José Luis (UGranada)
- Moreno Vida, María Nieves (UGranada)
- Navarro Nieto, Federico (UCórdoba)
- Nogueira Guastavino, Magda (UAutónoma de Madrid)
- Ojeda Avilés, Antonio (USevilla)
- Olarte Encabo, Sofía (UGranada)
- Palomeque López, Carlos (USalamanca)
- Pardell Vea, Agnes (ULerida)
- Pérez del Río, Teresa (UCádiz)
- Puebla Pinilla (de la), Ana (UAutónoma de Madrid)
- Quesada Segura, Rosa (UMálaga)
- Ramírez Martínez, Juan Manuel (UValencia)
- Rodríguez Escanciano, Susana (ULeón)
- Rojas Rivero, Gloria (ULa Laguna)
- Rojo Torrecilla, Eduardo (UAutónoma de Barcelona)
- Tortuero Plaza, José Luis (UComplutense de Madrid)
- Tudela Cambronero, Gregorio (UAutónoma de Madrid)
- Sanguinetti Raimon, Wilfredo (USalamanca)
- Valdeolivas García, Yolanda (UAutónoma de Madrid)
- Valdés Dal-Re, Fernando (UComplutense de Madrid)
- Valdés de la Vega, Berta (UCastilla-LaMancha)
- Vicente Palacio, Maria Arantzazu (UJaume I de Castellón de la Plana)
- Vida Soria, José (UGranada)

EL PROBLEMA DE ESPAÑA SON LAS DEUDAS PRIVADAS

26 MARZO 2012 ALBERTO GARZÓN ESPINOSA.

El endeudamiento sirve para que una empresa crezca por encima de sus posibilidades, ya que puede invertir en proyectos que de otra forma serían imposibles de acometer. Imagínense un pequeño empresario con una idea empresarial cuya puesta en marcha implicara un desembolso que superara todas sus posibilidades financieras, y que con acceso al crédito pudiera superar esas barreras.
De la misma forma el propio Estado puede beneficiarse del endeudamiento, pues invierte en infraestructuras que a medio plazo proporcionan incrementos de la productividad o desarrolla planes de inversión productiva que reactivan el crecimiento económico. Todo ello sin subir los impuestos. Incluso las familias pueden pensar en las deudas como formas de inversión, siempre que estén asociadas a proyectos que impliquen ingresos futuros –por ejemplo a través de desembolsos en educación-.
Pero en el sistema económico capitalista las finanzas juegan un rol contradictorio, pues a la vez que pueden fomentar el crecimiento económico también pueden obstruirlo. Las finanzas son también una punción sobre el beneficio, lo que quiere decir que quien presta el dinero exige a su vez una contraparte en forma de intereses. Eso significa que si los proyectos salen mal o el endeudamiento es excesivo entonces la carga de la deuda se vuelve insostenible y deviene el impago. Imaginen ese empresario que lleva a cabo el proyecto pero que finalmente es un fracaso, lo que le impide cobrar los beneficios con los que pensaba devolver las deudas. O un Estado que en vez de invertir en desarrollo productivo dedica sus recursos al simple despilfarro, o las familias que se endeudan, atraídas por bajos intereses, ad infinitum.
Este doble rol de las finanzas ha sido ampliamente estudiado por el marxismo y por la escuela postkeynesiana –especialmente por Hyman Minsky, cuya hipótesis de la inestabilidad financiera expresa muy bien por qué el sistema capitalista es inestable por naturaleza-, pero no así por los autores neoclásicos. Los autores neoclásicos –teoría que justifica el neoliberalismo- otorgan al dinero un papel neutral en el sistema económico, lo que les impide analizar correctamente la evolución de las finanzas. Eso es lo que reconocen algunos autores neoclásicos este paper para el Banco Internacional de Pagos, al asegurar que “la última crisis ha revelado las deficiencias del enfoque ortodoxo” y que “como una víctima de cáncer que no puede esperar a que los científicos encuentren una cura, los gestores de política económica no pueden esperar a que los académicos elaboren la síntesis que finalmente llegará”.
El documento de trabajo de estos autores busca encontrar el nivel adecuado de endeudamiento, es decir, el punto de inflexión a partir del cual el endeudamiento se volvería peligroso para el crecimiento económico. Su conclusión es que la deuda pública no puede ser mayor del 85%, la de las empresas no financieras no debe superar el 90% y la de los hogares el 85%.
Más allá de los datos concretos lo que nos interesa es remarcar el fondo de la cuestión. Porque aquí, y a diferencia de las tesis oficiales hasta ahora, se pone el énfasis en el endeudamiento de todo tipo y no sólo en el de naturaleza pública.
El endeudamiento en España
Recordemos que la Zona Euro se ha constituido de acuerdo al pacto de estabilidad y crecimiento, el cual marca un límite de endeudamiento del 60% y un límite de déficit público del 3%. Pero nada se decía ni dice de las deudas privadas, las cuales podían –como así ha ocurrido- desestabilizar la economía europea de una forma igualmente terrible. De hecho cuando las deudas privadas se hacen insostenibles al final se suelen transformar en deuda pública –directamente en caso de rescates o indirectamente a través de los mecanismos de valoración de los mercados financieros, que asumen que existe más riesgo para las finanzas públicas-.
Es decir, ninguna autoridad puso atención al crecimiento de las deudas privadas y por el contrario toda la normativa se concentró en la deuda pública.

Lo que el gráfico adjunto expresa con mucha claridad es que el crecimiento espectacular en las últimas décadas del endeudamiento español ha correspondido al sector privado, y fundamentalmente a las empresas no financieras. El endeudamiento familiar también se dispara a partir de 1998, precisamente el año en el que el Partido Popular aprueba la ley del suelo y da así el pistoletazo de salida a la burbuja inmobiliaria. Y el endeudamiento público sólo crece cuando ya ha estallado la presente crisis y como clara medida anticíclica.
Es obvio que las instituciones y autoridades europeas han tenido una concepción de la economía y un comportamiento verdaderamente lamentable, pero la pregunta es si detrás de todo esto hay negligencia o podemos encontrar algo más.
Atendiendo al modelo de crecimiento español, basado en la demanda interna por endeudamiento y en un descomunal déficit por cuenta corriente, podríamos decir que hay mucho más. En un entorno de alta competencia global el capitalismo español sólo podía escapar de una crisis de estancamiento bien propulsando la demanda interna vía crédito o vía redistribución de renta o bien compitiendo en una carrera hacia el fondo en la economía internacional. El boom inmobiliario permitió que el capitalismo español continuase creciendo gracias a la entrada masiva de dinero extranjero, el cual financiaba una burbuja que proporcionaba suculentas rentas –especialmente a grandes empresas y fortunas, pero también al resto de la sociedad-. Y este modelo de crecimiento ha sido la contracara del modelo de crecimiento alemán, basado en la capacidad de exportar hacia países con déficit comercial.
Es decir, el crecimiento del endeudamiento privado ha sido funcional al mantenimiento del modelo de crecimiento español y alemán. En este punto el endeudamiento público no ha jugado rol alguno, más que el de no obstaculizar el crecimiento del crédito privado. Si la Unión Europea hubiera frenado el crecimiento de las deudas privadas entonces ni España ni Alemania hubieran crecido de esa forma tan explosiva, con todo lo que ello implica en términos de empleo y en términos electorales.
Obviamente las finanzas se vengan de ser usadas para propulsar el crecimiento de esa forma, esto es, se pasa el punto de inflexión comentado más arriba, y deviene la crisis financiera que ahora mismo asola Europa y muy particularmente España. Y es entonces cuando lo que surge es una batalla ideológica por poner en el centro de la diana al elemento menos culpable de todos: lo público.
¿Por qué es así? ¿Qué sentido tiene culpar al endeudamiento público cuando todos los datos señalan que no ha jugado papel alguno? Pues porque lo que realmente está pasando es que con esta crisis el espacio privado de negocio se ha estrechado, lo que significa que las empresas privadas están buscando nuevos huecos y saben que abriendo brecha en lo público pueden aspirar a salir de su actual crisis de rentabilidad. Es decir, el ataque sistemático a lo público sólo persigue aumentar los espacios de negocios en sectores como la educación, la sanidad u otros servicios ahora públicos. Y todo ello queda justificado con todo un arsenal de mentiras o medias verdades. Nada nuevo bajo el sol.

Toxinas ambientales pueden estar causando la ola masiva de cáncer

02ABR2012

La investigación muestra que la guerra contra el cáncer a través de estas técnicas es un fracaso total.

Está bien establecido que las sustancias cancerígenas están al acecho en el medio ambiente que nos rodea, pero cuántos casos de cáncer son causados por estas sustancias permanece un misterio. Los hábitos alimenticios y el tabaco representan casi el 60% de los casos de cáncer, y por lo tanto, los cambios de estilo de vida juegan un factor importante, pero ¿cuántos casos de cáncer se producen por la exposición ambiental y ocupacional?


Durante décadas, el estimado para estos casos se ha mantenido en un 6%, pero muchos expertos consideran que ese número es significativamente menor de lo que es realmente cierto. Fue publicado en el Journal of the National Cancer Institute, en un informe de 1.981 por dos científicos, Richard Doll y Richard Peto. Se estima que los contaminantes en el medio ambiente causaron ​​alrededor del 2% de las muertes por cáncer y la exposición en lugares de trabajo fueron los responsables de un 4%. Utilizando estas cifras, han habido 30.000 muertes en EE.UU. por estas exposiciones en 2009.
Sin embargo, el porcentaje de casos de cáncer causados por las toxinas ambientales y la exposición ocupacional no puede ser calculado con confianza. Si bien es importante saber cuáles sustancias son cancerígenas y cuántas de estas sustancias son utilizadas en nuestra sociedad, muchos factores deben ser tomados en consideración cuando se trata de determinar exactamente qué causa que este asesino número 2 esté tan galopante.
El fumar tabaco es responsable de casi el 30% de los casos de cáncer, y la carcinogenicidad de la sustancia se amplifica aún más cuando el asbesto está presente. El benceno, que causa leucemia, se encuentra comúnmente en el tubo de escape del vehículo. Del mismo modo, el radón, un gas natural radiactivo encontrado en muchos hogares, aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, mientras que el arsénico, relacionado con el cáncer de piel, hígado, vejiga y pulmón, contamina muchos alimentos y jugos – así como también el suministro de agua.
Mientras que científicos y principales profesionales de la medicina hacen un llamamiento a las capacidades de la ciencia médica general para reducir las tasas de cáncer, la investigación muestra que la guerra contra el cáncer a través de estas técnicas es un fracaso total.A pesar de las decenas de millones de dólares que se gastan en la guerra contra el cáncer cada año, y la Sociedad Americana del Cáncer presuntamente cumpliendo su misión para tratar y prevenir el cáncer, las tasas globales siguen aumentando ya que la medicina convencional ofrece poco beneficio.
No importa exactamente cuántos casos de cáncer están siendo causados ​​por el medio ambiente y la exposición ocupacional, poseer el conocimiento permite a las personas reducir su exposición a las sustancias cancerígenas, mientras que las industrias y las fábricas pueden reducir o detener el uso de sustancias que causan cáncer.
Entonces, ¿cómo puede ser reducido el casi 60% de los casos de cáncer causados por el hábito de fumar y el estilo de vida? Para ponerlo simple, no fumar y llevar una vida saludable con suficiente ejercicio y buena alimentación.
La fructosa consistentemente se considera que juega un papel importante en el desarrollo y la diseminación del cáncer, así que el consumo de la fructosa debe ser en gran medida limitadaEl uso de productos orgánicos de consumo, el consumo de alimentos orgánicos, no fumar, y filtrar el agua del grifo también ayuda en gran medida a reducir cualquier oportunidad de desarrollar cáncer.
Fuente: Natural Society
Traducción: Ivana Cardinale para Patria Grande