Sacad los cilicios y fustigad vuestras carnes. Arrastrad las rodillas desnudas por el suelo. Caminad por las brasas con los pies descalzos. La secretaria general del partido en el gobierno,María Dolores de Cospedal, ha hecho honor a su nombre y ha recomendado practicar los valores de la Semana Santa para combatir la crisis: "los hermanos mayores tienen que tomar decisiones y los cofrades hacen un esfuerzo conjunto para que su estación de penitencia sea mejor cada año", ha explicado. O sea, los hermanos mayores dicen derecha o izquierda, según les venga, y el resto, hacemos el esfuerzo conjunto, o sea, cargamos con el muerto.
Dice Cospedal que la crisis es un buen momento para encontrarnos con nosotros mismos. Será por eso que hay 5 millones de españoles que tienen todo el tiempo del mundo para encontrarse consigo mismos. Que no se quejen, según la presidenta de Castilla-La Mancha, es bueno practicar “la introspección para saber lo que tiene cada uno dentro y sacarlo fuera”. Tiene toda la razón. Vamos a tener que empezar a sacar lo de dentro porque con lo de fuera no da ni para pipas. Así que practicad la introspección porque como echéis un vistazo a lo que hay ahí fuera, les crucificáis.
Yo ahora lo entiendo todo: no es una crisis, es una semana santa larga. Un calvario. Visto así se entiende todo. Han sacado el látigo y nos están fustigando. Estamos en la Procesión del Gran Poder y nosotros somos los costaleros que se curten en lomo llevando sobre sus hombros miles de kilos de oro de los que han liado este cristo. Los alumnos no pasan frío porque no haya dinero en las escuelas, están haciendo penitencia. Los profesores están purgando sus pecados de pereza, que diría Esperanza Aguirre. Los hospitales no atienden a algunos enfermos para que encuentren la salvación a través del dolor y el sacrificio. En este contexto, las palabras “reforma laboral” adquieren un sentido pleno: nos están reformando aunque curiosamente no por nuestras faltas sino por las de otros. Todo concuerda. Somos como Jesucristo: hemos venido a este mundo a pagar por los pecados de los hombres. De los hombres de negocios, para ser exactos.
Y como a Cristo, nos han abandonado hasta los apóstoles. El máximo representante de Dios en España, Rouco Varela, ha recomendado no difundir un comunicado de dos organizaciones católicas obreras que manifiestan su rechazo a las "sucesivas reformas laborales, de uno u otro signo político" que "están socavando los derechos de las personas trabajadoras y de sus familias". Hay que reconocer que Rouco es fiel al hombre que fundó su Iglesia. Como Pedro, es capaz de negar a Cristo todas las veces que haga falta. Cristo le dijo a San Pedro: “sobre esta piedra edificaré mi Iglesia”. Rouco sigue el ejemplo de su jefe y le sigue poniendo piedras de cartón al edificio. Lo de “iglesia de los pobres debe de referirse” al espíritu, pobres de espíritu y ricos en todo lo demás. Contando los 13 millones de euros mensuales que reciben del Estado, no deben de tener tiempo ni de hacer examen de conciencia.
Hay algo que me perturba de las palabras de Cospedal. Si la crisis es como la semana santa, no dejo de pensar que la pasión de Cristo acabó en crucifixión. Dicen que al tercer día resucitó. Pero ni Santo Tomás se lo creyó.
Del blog del programa radiofónico "Carne cruda" Rne3
Hay algo que me perturba de las palabras de Cospedal. Si la crisis es como la semana santa, no dejo de pensar que la pasión de Cristo acabó en crucifixión. Dicen que al tercer día resucitó. Pero ni Santo Tomás se lo creyó.
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